Juan Giménez Olavarriaga


No todos los despidos empiezan por una carta.

A veces la empresa no dice expresamente «estás despedido». Simplemente deja de darte trabajo, no te reincorpora, no te contesta o mantiene una situación indefinida que equivale a romper la relación laboral.

Eso puede ser un despido tácito.

Una resolución reciente del TSJ de Navarra, Sentencia del TSJ de Navarra, Sala de lo Social nº 207/2026, de 2 de junio de 2026, sirve para explicarlo muy bien.

El caso

El trabajador había pasado por una situación larga de incapacidad temporal. Después de varios trámites médicos y administrativos, pidió su reincorporación.

La empresa llegó a decir que no le había despedido. Pero, en la práctica, no le daba ocupación efectiva ni concretaba su vuelta al trabajo.

El trabajador insistió y reclamó su reincorporación. La empresa siguió sin actuar de forma clara.

El tribunal entendió que esa conducta revelaba una voluntad extintiva: aunque no hubiera carta de despido, existía un despido tácito.

Qué es un despido tácito

El despido tácito se produce cuando la empresa no comunica formalmente el despido, pero realiza actos que demuestran de forma clara que quiere extinguir la relación laboral.

Por ejemplo:

No basta cualquier confusión o retraso. Tiene que haber hechos concluyentes.

Por qué el caso era especialmente grave

El contexto era una baja médica prolongada. Eso activaba un posible indicio de discriminación por enfermedad.

Si la empresa no ofrece una explicación objetiva, razonable y suficientemente probada, el despido puede calificarse como nulo.

En este caso, el tribunal declaró la nulidad del despido por discriminación por enfermedad, con las consecuencias correspondientes: readmisión, salarios dejados de percibir e indemnización.

Lección para trabajadores

Si tras una baja médica la empresa no te reincorpora, no esperes indefinidamente.

Conviene:

La empresa puede decir que no te ha despedido. Pero si no te da trabajo y no justifica la situación, puede que el despido ya se haya producido.

En Cicerón Abogados resolvemos tus dudas. Envíanos un correo y te responderemos.

Esta web utiliza cookies propias para su correcto funcionamiento. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos.
Privacidad